Cabro con pepitoria: el sabor que nace en el corazón del Cañón del Chicamocha



A tan solo 15 minutos de Capitanejo, el camino comienza a cambiar. El ruido baja, el aire se vuelve más limpio y el paisaje empieza a hablar otro idioma: el del campo, el de la calma, el de las raíces.
Allí, entre montañas y tierra fértil, está la finca El Molino. No es un restaurante cualquiera. Es una cocina oculta. Un lugar que no se anuncia con letreros, sino con experiencias. De esos que se descubren, se recomiendan y se vuelven plan obligado.
Aquí no se viene solo a comer. Se viene a sentir.
Detrás de todo está Mercedes Goyeneche, quien mantiene viva una tradición que se está perdiendo: cocinar a leña y carbón. Sin atajos. Sin prisas. Sin industrialización. Solo fuego real, humo, paciencia y técnica.
El protagonista es el cabro con pepitoria. Un plato profundamente santandereano, cargado de historia y carácter. El cabro, criado en la región y alimentado con orégano, se cocina lentamente hasta lograr una textura suave y un sabor intenso. La pepitoria, con su mezcla tradicional, complementa cada bocado con ese toque auténtico que no se puede replicar fuera del campo.
Pero lo que hace especial este lugar no es solo el plato.
Es cómo se construye la experiencia.
Desde temprano, el fogón se enciende. La leña crepita, el carbón toma fuerza y el aroma empieza a envolver la finca. Todo ocurre a su ritmo natural. Aquí no hay cocina rápida. Aquí todo tiene tiempo, intención y oficio.
Y mientras esperas… pasa algo.
Respiras distinto.
Te desconectas.
Te acuerdas de lo simple.
Los niños corren, la familia conversa, el viento baja desde la montaña y el día se convierte en recuerdo. Puedes complementar la experiencia con frutas frescas directamente de la finca o llevar huevos criollos, de esos que realmente saben a campo.
No es solo almorzar. Es vivir.
Salir de la rutina.
Compartir en familia.
Volver a lo esencial.
Eso sí, este es un lugar que funciona bajo reserva. Porque lo auténtico no se improvisa.
Si estás buscando algo diferente…
Si quieres descubrir una cocina oculta…
Si quieres probar un verdadero cabro santandereano hecho a leña y carbón…
Entonces este plan es para ti.
Finca El Molino te espera.
Y Mercedes también.