Laguna de Ortices: un paraíso cálido escondido entre montañas santandereanas





Hay lugares que sorprenden por lo que son… y otros por lo que no parecen ser. La Laguna de Ortices pertenece a los dos.
En medio de las montañas de San Andrés, en la provincia de García Rovira, aparece este espejo de agua cálida que rompe con la lógica del paisaje. Porque aquí, donde uno esperaría clima frío de montaña, se siente el calor, la calma y una energía distinta.
No es casualidad que sea considerada una de las pocas lagunas naturales de clima cálido en Latinoamérica.
Un paisaje que se siente diferente
Ubicada en el corregimiento La Laguna, la Laguna de Ortices se extiende rodeada de montañas verdes y con una conexión visual directa hacia el imponente Cañón del Chicamocha. El contraste es potente: agua tranquila, clima cálido y un entorno que invita a quedarse más tiempo del planeado.
Su profundidad, cercana a los 30 metros, le da un carácter especial. No es solo una laguna para ver… es una laguna para vivir.
Un plan completo en un solo lugar
Aquí no hay una sola forma de disfrutarla. Cada visitante arma su propio plan:
Puedes nadar en sus aguas cálidas
Puedes acampar y pasar la noche bajo las estrellas
Puedes pescar en tranquilidad
O simplemente subirte a un bote y recorrerla sin prisa
También es un buen punto para el avistamiento de aves y la conexión directa con la naturaleza, sin ruido, sin presión, sin ciudad.
Un destino accesible y auténtico
Uno de los grandes atractivos de este lugar es que el acceso es gratuito. No hay filtros, no hay barreras. Solo llegar y disfrutar.
Para quienes vienen desde Bucaramanga, la ruta pasa por Piedecuesta y el sector de Los Curos, en un recorrido que poco a poco va cambiando de paisaje hasta llegar a este rincón inesperado de Santander.
Un lugar para desconectarse de verdad
La Laguna de Ortices no es un destino de lujo. Es un destino real.
Aquí no vienes por fotos…
vienes por la experiencia.
Por el silencio.
Por el aire.
Por la sensación de estar en un lugar que todavía se siente auténtico.
Si estás buscando un plan diferente, natural y sin complicaciones, este es uno de esos lugares que tienes que vivir al menos una vez.